martes, 5 de abril de 2016

CHAMPIONS LEAGUE: Bayern Munich 1 - 0 Benfica (Cuartos de Final - Ida)

MÍSTICA DEL FÚTBOL EN MUNICH: ¿UN AÑO MÁS DE MALDICIÓN?




El Allianz Arena de Munich es, tal vez, el escenario menos idóneo para hablar de leyendas de tiempos antiguos, mitos extraordinarios e historias de misticismo ancestral. Es un moderno recinto que alberga la nueva máquina alemana, el Bayern Munich. Una máquina bien aceitada por el técnico Guardiola, que premia la efectividad de Robert Lewandowski, la precisión de Thomas Müller y la seguridad de Manuel Neuer. 

Ese mismo Allianza Arena, fue testigo de las bondades de tener un poco de brujería dentro del terreno de juego. Brujería que juega siempre del lado de la escuadra que enfrente al Benfica en una competición Europea...

Había una vez, en los intensos años 60s, un magnífico estratega húngaro llamado Bela Guttmann. Responsable por otorgarle al Benfica glorias que ahora parecen distantes. El Campeonato de la Primera División en 1961, la Copa de Portugal en 1962 y las dos únicas Copas de Europa que posee el club lusitano en 1961 y 1962. Cuenta la historia, que al pedir un aumento de sueldo, el director ténico es despedido sin reparo alguno y en su desazón emite la siguiente predicción:"En 100 años desde hoy, el Benfica sin mí no ganará una Copa Europea". Sin duda sonó como la rabieta de un viejo enojado que no tendría ninguna consecuencia. 

El Benfica no ha ganado ninguna competición europea desde entonces. Y ha estado muy cerca, por cierto. Cinco finales de Copas de Europa perdidas y tres de Copas UEFA (o UEFA Europa League). La maldición de Bela Guttmann sigue latente en el corazón de las 'Águias' de Portugal. 

Y este 5 de Abril de 2016, el espíritu del difunto Guttmann tomó prestado el cuerpo de un chamán chileno y se manisfestó en forma de gol ante 75,000 espectadores. Un centro con veneno ibérico vino desde la banda izquierda, cortesía de Juan Bernat. Y como una saeta, dirigida directo a la memoria de los aficionados lusos, apareció el 'Rey' Arturo Vidal. Testarazo proveniente de ese raro peinado mohicano, que hizo sonreir a Gutmann. Minuto 2' del partido. Gol

Misticismo húngaro en Munich. Misticismo mapochino. Misticismo que no cierra la llave, pero que nos recuerda que hasta en los lugares menos esperados, espíritus protegidos por los Dioses del Fútbol rondan sin descanso. La vuelta en Portugal el 13 de Abril en el Estadio Da Luz, donde con un poco de suerte visualizaremos más de estos inexplicables hechos sobrenaturales, que llamamos: Fútbol.

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